¿Tu lavavajillas no funciona bien? Problemas habituales y soluciones

Cada vez tenemos menos tiempo y nos hemos vuelto más cómodos. El lavavajillas es ese maravilloso electrodoméstico que nos facilita el trabajo siempre y cuando no nos dé problemas. Por eso, a continuación te traemos algunos de los problemas más comunes y cómo solucionarlos.

Problemas habituales

Corriente eléctrica

Si en ocasiones al tocar el lavavajillas sientes una pequeña descarga eléctrica, lo más seguro es que necesites una toma de tierra. En caso de que el problema fuera ocasionado por el electrodoméstico el diferencial saltaría, por lo que asegúrate de contar con un profesional que revise o instale tu toma de tierra.

Efecto arena

La presencia de arena o de una sustancia parecida en los vasos y fuentes de cristal puede deberse a factores como la pastilla de detergente utilizada, la calidad del agua o algún problema relacionado con el electrodoméstico. A veces el problema tan sólo tiene que ver con el abrillantador, para descubrirlo lava a mano uno de estos vasos y comprueba el resultado. Si la suciedad desaparece, es la falta de abrillantador, si por el contrario persiste puede deberse a la mala calidad del vidrio o a un problema técnico del lavavajillas.

La pastilla no se disuelve

Es probable que en alguna ocasión hayas abierto el lavavajillas y te hayas encontrado con la pastilla a medio gastar, esto puede deberse a un fallo en la resistencia o a otros problemas como la falta de agua o el interruptor de nivel. Si esta situación se repite no dudes en contactar con un profesional para que revise el electrodoméstico.

Vajilla sucia

Cargas el lavavajillas, lo pones en marcha y al terminar el programa de lavado descubres que toda la vajilla está sucia. Esta suciedad en ocasiones es producida por un mal funcionamiento de las aspas. Asegúrate de que el aspa inferior no está obstruida y de que no hay ningún plato que interfiera en el recorrido del mismo.

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Cómo evitar que el lavavajillas se estropee

Existen pequeños trucos que te ayudarán a alargar la vida de tu lavavajillas. Es muy importante que limpies de forma periódica el filtro y el brazo de aspersión, ya que los restos de comida pueden obstruirlos y averiar el lavavajillas además de dejar la vajilla sucia.

Elige el programa de lavado inteligentemente, la dureza del agua y la cal no es la misma en todas las ciudades, adapta el funcionamiento de tu lavavajillas y optimiza los recursos que éste te ofrece.

Utiliza la cantidad de sal adecuada, el fabricante indicará cuanta sal es necesario utilizar y en qué condiciones.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Qué trucos utilizas tú para mantener el lavavajillas en buen estado?

 

¿Qué herramientas y materiales necesitas para instalar tu aire acondicionado?

Tener aire acondicionado hoy en día más que un lujo, es casi una necesidad y más con el calor que está haciendo últimamente. Se acabó que sólo unos pocos pudiesen hacerse con uno de esos aparatos que tan bien sientan a nuestros hogares en verano. Y es que, como ya adelantamos en nuestro post “Verdades y mentiras sobre el aire acondicionado”, se puede usar sin problema durante la noche consiguiendo conciliar mejor el sueño y sin tener miedo a resfriarse, siempre que se le sepa dar un buen uso…

Herramientas-Materiales-Instalar-Aire

Pues bien, si quieres ahorrar al máximo pero no desechar la idea de disfrutar con el aire acondicionado, una buena opción es realizar la instalación tú mism@ sin necesidad de pagar lo que supone que un técnico profesional te cobrará por ello: desplazamiento, horas de instalación, posibles materiales extra como tuberías, etc.

Hoy vamos a mostraros qué herramientas y materiales vais a necesitar para poder realizar la instalación de vuestro propio aire acondicionado (o de quien sea), en las mejores condiciones y con la mayor profesionalidad posible. Sin quitar mérito a quien se dedica diariamente a ello eso sí.

Materiales necesarios para instalar el aire acondicionado:

  • Canaleta para Aire acondicionado con tapa
  • Tubo de cobre de ½” para la tubería de gas
  • Tubo de cobre de ¼” para la tubería de líquido
  • Tubo aislante armaflex, para ½” y ¼” para aislar las tuberías anteriores
  • Cinta aislante ó rmaflex, para los acabados de las válvulas (sirve para aislar y unir los tupos armaflex que uses
  • Tubo de desagüe para la unidad interior y exterior
  • Conexión T para unir los tubos de desagüe anteriores
  • 2 Roscas para tubo de ¼” si no vienen colocadas en el equipo
  • 2 Roscas para tubo de ½” si tampoco vienen colocadas en él
  • 2 ménsulas en L
  • 4 Sílentblocks
  • Tacos de 5 ó 6 mm y tornillos, unos 20
  • 6 a 8 Tornillos con taco o tacos metálicos de expansión (8 a 10 mm)
  • Cable de Red (3 hilos desde la toma o caja de empalmes hasta la unidad interior)
  • Cable de 5 hilos para comunicar la unidad interior con la exterior
  • En algunos casos, cable de 2 hilos para comunicar la unidad interior con la exterior (termostato)
  • Silicona o pasta de sellar para tapar el agujero de la pared
  • Regleta de conexión eléctrica, 3 a 6 unidades según necesidades

Además, podéis encontrar repuestos para el sistema de aire acondicionado en esta página.

Herramientas que necesitaremos para la instalación:

  • Taladro con percutor para pared, cuanto de mayor tamaño y calidad mejor
  • Brocas de pared de diferentes medidas y longitudes
  • Broca de corona para iniciar el agujero desde el interior de la habitación (este tipo no rompe el yeso)
  • Broca de corona para muro, para continuar el agujero
  • Escarpara para picar la pared
  • Martillo o mazo grueso
  • Alicates de corte para electricidad
  • Nivel
  • Metro
  • Destornillador de punta de estrella grande y pequeño
  • Destornillador de punta plana pequeño para regletas
  • Llaves inglesas de diversas medidas: 12,13,17,22,24
  • Llave de rodillo grande, complemento de las llaves inglesas
  • Alicate de presión
  • Sierra de arco para las canaletas
  • Pistola de silicona y tubos de silicona
  • Bote de espuma expandida por si acaso
  • Muelle curva tubos para ½” o curvador
  • Corta tubos pequeño, si tenemos grande puede servir
  • Abocardador para tubos de frío
  • Bomba de vacío
  • Manómetros adecuados al gas a utilizar

Como podéis comprobar es mucho el material pero con este listado que, además, añadimos en PDF para que podáis descargarlo, podréis empezar vuestra instalación con muchas posibilidades de éxito.

DESCARGAR PDF

Ahora sólo queda una cosa… ¡Ponerse manos a la obra!

¿Cómo funciona una placa de inducción?

Hace unos años todas las casas tenían un factor común a la hora de calentar la comida en una cocina: el gas. Todos recordamos las bombonas de butano, pesadas y robustas, que había que cambiar cada cierto tiempo por la falta de gas.

Este sistema tenía la ventaja de pagar tan solo por lo que consumías, pero el alto nivel de peligrosidad, hicieron que los hogares buscaran una alternativa mucho más segura y cómoda para sus cocinas. Fue entonces cuando llegó la placa de vitrocerámica, el sistema que calienta sus resistencias incorporadas, al paso de electricidad por ellas y más tarde las placas de inducción, de las que vamos a hablar en este post.

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Placa de inducción: Su funcionamiento

Este sistema es algo más complejo, pero con un funcionamiento mucho más avanzado que los anteriores sistemas.

La inducción trata de la fabricación de un campo magnético el cual, por contacto, calienta un material ferromagnético. Es decir, las placas de inducción son capaces de detectar un material de este tipo en contacto con ellas. Una vez detectado, crean ondas magnéticas que agitan la energía por lo que el material que hayamos colocado encima del tipo ferromagnético se calentará debido a la energía desprendida en el proceso y consecuentemente el recipiente calentará el producto que hayamos puesto en las sartenes, ollas o cualquier otro elemento de este tipo.

Ventajas e inconvenientes de las placas de inducción

Uno de los inconvenientes de las placas de inducción es que no todos los utensilios sirven para ésta. Cualquier menaje pensado para vitrocéramica no sirve para este tipo ya que, para que se desarrolle el proceso de inducción el material en contacto debe ser el ya mencionado, material ferromagnético.

Gracias a esta tecnología, muchas placas la aprovechan calentando solo la parte en contacto con nuestras sartenes, ahorrando energía al solo utilizar la parte que nos conviene. Es frecuente comprobar cómo se ilumina nuestra placa de inducción solo en la base que queremos calentar, pudiendo variar la forma y el tamaño para adaptarse a nuestros utensilios.

Finalmente, aunque las placas de inducción suelen ser más caras que las de vitrocerámica convencionales, el tiempo de cocción se reduce a más de la mitad, reduciendo el consumo de energía y, consecuentemente, la factura mensual de electricidad. Por el momento ambas tecnologías conviven en nuestros hogares ya que existen defensores de ambas pero esta tecnología de inducción aumenta a pasos agigantados en el mercado.