¿Cómo funciona una placa de inducción? 0 137

Hace unos años todas las casas tenían un factor común a la hora de calentar la comida en una cocina: el gas. Todos recordamos las bombonas de butano, pesadas y robustas, que había que cambiar cada cierto tiempo por la falta de gas.

Este sistema tenía la ventaja de pagar tan solo por lo que consumías, pero el alto nivel de peligrosidad, hicieron que los hogares buscaran una alternativa mucho más segura y cómoda para sus cocinas. Fue entonces cuando llegó la placa de vitrocerámica, el sistema que calienta sus resistencias incorporadas, al paso de electricidad por ellas y más tarde las placas de inducción, de las que vamos a hablar en este post.

placa-induccion

Placa de inducción: Su funcionamiento

Este sistema es algo más complejo, pero con un funcionamiento mucho más avanzado que los anteriores sistemas.

La inducción trata de la fabricación de un campo magnético el cual, por contacto, calienta un material ferromagnético. Es decir, las placas de inducción son capaces de detectar un material de este tipo en contacto con ellas. Una vez detectado, crean ondas magnéticas que agitan la energía por lo que el material que hayamos colocado encima del tipo ferromagnético se calentará debido a la energía desprendida en el proceso y consecuentemente el recipiente calentará el producto que hayamos puesto en las sartenes, ollas o cualquier otro elemento de este tipo.

Ventajas e inconvenientes de las placas de inducción

Uno de los inconvenientes de las placas de inducción es que no todos los utensilios sirven para ésta. Cualquier menaje pensado para vitrocéramica no sirve para este tipo ya que, para que se desarrolle el proceso de inducción el material en contacto debe ser el ya mencionado, material ferromagnético.

Gracias a esta tecnología, muchas placas la aprovechan calentando solo la parte en contacto con nuestras sartenes, ahorrando energía al solo utilizar la parte que nos conviene. Es frecuente comprobar cómo se ilumina nuestra placa de inducción solo en la base que queremos calentar, pudiendo variar la forma y el tamaño para adaptarse a nuestros utensilios.

Finalmente, aunque las placas de inducción suelen ser más caras que las de vitrocerámica convencionales, el tiempo de cocción se reduce a más de la mitad, reduciendo el consumo de energía y, consecuentemente, la factura mensual de electricidad. Por el momento ambas tecnologías conviven en nuestros hogares ya que existen defensores de ambas pero esta tecnología de inducción aumenta a pasos agigantados en el mercado.

Previous ArticleNext Article

Artículos más vistos

Nuestra selección

Comparte esto con un amigo